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porque no tenes que cerrar la puerta de tu cuarto

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Midle End Level

pepicente

entradas: 474

10:13 07/08/2010

1

Leanlo esta muuy bueno

Oh, por Dios, no!

El problema es que yo nunca cierro la puerta de mi habitacion. Llamalo costumbre, fobia, llamalo

como quieras, pero yo no la cierro del todo. La cierro a veces, si viene mi novia, ahí cierro con llave, pero eso es entendible.

Yo trabajé para un tipo, llamémoslo George para no armar ningún lío. George me hacia trabajar pocas horas al dia. Un dia compramos alegria, 25 pesos cada uno. Eran 25 pesos muy generosos, sospechosamente abundantes. Y la calidad entonces, claro, no era de la mejor, digamos que pegaba, te colocaba bastante bien, pero no descollaba. Era como uno de esos número 5 que no hacen goles, pero corren, meten y te ordenan al equipo. Entonces guarde el 25 que compre con George en mi pieza, en "mi escondite infalible".

Pasan unas semanas y ya habia dejado de trabajar para George, y me contrato una empresa grande de publicidad. Tenia que trabajar mas de 10 horas por dia a una velocidad descomunal y a eso sumale que cuando sos nuevo te tienen en la mira. Me acuerdo que no salia de joda, no bares, no mujeres, solo trabajo y mas trabajo.
Un dia llego a mi casa re filtrado, entro a mi habitacion y se cae mi mochila, oopa "mi escondite infalible" mira lo que tiene adentro. Le pongo llave a la puerta, y me armo tranca un "amigo". Abro la ventana, prendo el ventilador de techo, pongo un buzo en el piso, al pie de la puerta, para que no pase el olor del otro lado de la casa. El amigo se instala en el living de mi cerebro y se discuten ideas interesantes. Ocho y media, Los Simpsons en canal Fox. Con las primeras risas, las presiones de mi nuevo trabajo posesivo se desvanecen, una por una, hasta que la cara de mi jefe desaparece de mi memoria RAM y es remplazada por un Homero Simpson gritando “me lleva la cachetada”.
Por ahi tocan la puerta y me dice mi vieja "Vas a comer?", entonces veo que no tengo ojos colorados y voy tranca a la cocina a comer. Encima somos los Ingalls, y mi mama se pone contenta porque le como toda la comida.

Pasa un mes, ponele dos, no me acuerdo y me llama George y me dice que va a abrir una nueva empresa y me quiere como su socio, entonces renuncio al nuevo trabajo y me voy con George. Llego a su casa y le pregunto si tiene algun "palito de la selva" para convidarme, entonces me dice que me fije en la heladera, lo agarro y me voy a mi casa. Ocho y cinco, miro la puerta de mi cuarto y pienso “cierrate sesamo”.
Me armo uno con filtro de carton y todo. Tranquilo, doy bocanadas y hago zapping, esperando a las ocho y media. Pero a los diez minutos ya no se ni lo que estoy viendo. Esta alegria es de verdad, no como el anterior. Este juega de nueve y hace 3 goles por partido. Es como Messi en su mejor partido. Empiezan Los Simpsons y yo estoy de la gorra mal.
Toca la puerta mi mama y escucho un “¿Venis a comer?” y respondo que si, como puedo. Me levanto de mi silla y trato de caminar por mi cuarto, pero me choco con todo. Estoy demasiado torpe para pilotear cualquier encuentro con una persona de la casa. Suena el timbre a lo lejos, eso quiere decir que llego mi papa. Me vuelven a tocar la puerta, mi mama grita “¿venis a comer o no, che?” y yo contraataco con un “si, ma, espera, ahora voy”. Me miro al espejo: mis ojos parecen fuegos artificiales y asi no voy a ninguna parte, menos a cenar con los papis. Porque digamos que si me piden que les pase las papas, estoy frito.

Retirada, mi general: perdamos una batalla, no la guerra. Salgo de mi habitacion y voy hasta el pasillo que divide los cuartos del living y la cocina. Desde ahí la cocina no se ve (ni me ven). Pego el grito y llamo a mi hermana tres veces, hasta que se levanta de la mesa y viene hacia mi.

- Que queres?
- Eeeeh, mira, no voy a ir a comer al final, ¿sabes? Decile a mama que no me siento muy bien, que mejor me voy a dormir.
Mi hermana prende la luz del pasillo.
- ****** estas re fumado.
- No, ¿por qué?
- Porque mirate los ojos.
- No, nada que ver.
- Sí, estas re fumado, se te nota.
- No ¿los ojos? Nooo, debe ser porque estoy en la compu hacer rato, ¿tengo irritado? (intento hacerme el desentendido del tema inutilmente) Porque me pican, un poco, los ojos…¿los tengo muy colorados?.

Aclaremos algo. Mi hermana no es ninguna salame y estudia arqueologia, asi que imaginate lo que le gusta investigar.
- Ay, pero, estas re fumado. A mi me lo podes decir, soy tu hermana. A mi decime la verdad.
- No, te juro, nada que ver.
- No se jura en vano.
- No, pero, para, te digo que nada que ver.
- ****** a mi me decss la verdad. ¿O vos te crees que no se lo que haces cuando te encerras?
- Bueno, ok. Te digo la verdad, estoy fumado, ok, esa es la verdad. Pero si le decis a mama esto alguna vez te tiro por la ventana ¿entendiste?
- No, no te preocupes. Mama, cuando te encerras, piensa que te haces la paja.

En este momento, si estuviera en una caricatura, mi mandíbula se estrellaría contra el piso. Apenas puedo hablar.

- C…¿como?
- Sí, mama a veces cuando estamos viendo tele en su cuarto y vos te encerras me pregunta si vos te encerras porque te estas haciendo la paja.
- Y…¿y vos que le contestas?
- ¿Y que queres que le diga? ¿Que fumas?

Nunca jamas volvi a prender una mecha en mi cuarto. Ni a cerrar la puerta.